canciones

A las tres de la mañana
Las otras voces
Cuatro esquinitas
Tu aroma de fruta madura
Luis Salvador Gaviota
¿Quién?
20 años
Mi guitarra
Gente que te vio nacer
Vida, sangre y sueños
En mi oficina
Sólo tu boca

A las tres de la mañana

A las tres de la mañana
mi reloj no tiene prisa,
se detiene sin razón
y se queda en tu sonrisa.

A las tres de la mañana
se han dormido las ciudades,
pese al ritmo y el sabor
que destilan ciertos bares.

A las tres de la mañana
todo es como si estuviera
esperando una señal
para que no amaneciera.

Para que no hubiera sol
que intimidara a la luna,
para que nosotros dos
resolvamos nuestras dudas.

A las tres de la mañana, me es más fácil ser sincero,
y al decirme que te marchas yo te digo que te quiero...
y de pronto una caricia,
un temblor un desconcierto
y la noche ensimismada en nuestros cuerpos.

A las tres de la mañana,
cuando el borde de tu pelo
se confunde en el color
y el misterio de los cielos,

cambia la disposición
de algunas constelaciones
y aparece en su lugar
dos pequeños corazones.

A las tres de la mañana …
......y la noche ensimismada en nuestros cuerpos. (BIS)
...a las tres de la mañana,
...a las tres de la mañana.

(subir)

 

Las otras voces

Nos amenazan con que será muy duro,
con que no habrá bastante
porque seremos muchos.

Y nos esbozan un mundo dividido:
"a un lado los que sobran,
a otro los escogidos"

Que "los del Norte" se sientan más seguros,
viajen en lindos coches
y mimen a sus hijos.

Y allá en el Sur que cuiden de lo suyo;
que no nos pidan tanto,
que ya nos deben mucho.

Nos profetizan desde el imperialismo,
crisis en los mercados
y años de escepticismo.

Para que el Norte remonte el fin de siglo
se han de seguir las normas
(que dictan ellos mismos).

Y allá en el Sur, cien millones de niños
padecen las secuelas
del hambre y del olvido.

Pero aún quedan unos pocos
que dicen que no están de acuerdo.
Y resiste quien prefiere
la lucha a la desigualdad.
Día a día, codo a codo
hay gentes con los más pequeños
derrochando Solidaridad. (BIS)


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Cuatro esquinitas

Cuatro esquinitas que llenan la calle
de ofertas de “discos piratas”
de unas estrellas que -sin quererlo-
dan de comer en varias casas.

Cuatro esquinitas que visten de seda
las frías baldosas del Metro.
Que nos presentan a ras de suelo
sus ilusiones y tus corbatas.

Cuatro esquinitas que van sembrando,
en las aceras de nuestros barrios,
pequeñas islas, pequeños faros,
pequeñas tablas de salvación.

Cuatro esquinitas tiene la lona,
cuatro esquinitas y esa señora
que se detiene, que les pregunta,
que regatea y no compra nunca.

Cuatro esquinitas (pasan las horas),
cuatro esquinitas y alguien se asoma:
- Guardad corriendo la mercancía
que está llegando la policía.

Cuatro esquinitas que llevan los nombres
de Bueno, Bonito y Barato...
y de inmigrantes “llegaos de lejos”
o españolitos que están en paro.

Cuatro esquinitas que son un mosaico
de marcas y objetos variados:
camisas, bolsos, fruta, collares,
tabaco, gafas, arte africano....

Cuatro esquinitas que van sembrando....
Cuatro esquinitas tiene la lona... (BIS)
Cuatro esquinitas, cuatro esperanzas.
Cuatro angelitos, para guardarlas. (BIS)

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Tu aroma de fruta madura

Ya no te pido la espuma,
ya no preciso tus manos
en mi cintura.

Ni el vendaval de tus besos
rondando entre los pliegues de la ternura,
ni tu aroma de fruta madura,
ni tu aroma de fruta...

Que el transcurrir de los años,
el transcurrir de los años nos debilita,
nos vuelve más huraños,
nos secuestra la risa
y nos muestra desnudos con nuestras iras...
(... y así, seguramente te es más difícil querer vivir.)

De poco sirve el fracaso
de los que nos precedieron,
de aquellos que se quisieron
y luego se distanciaron pasito a paso,
tras meses de amor sincero y odios escasos,
como la fruta madura que cae del árbol.

Ya no te pido la espuma,
ya no preciso tus manos en mi cintura,
pero añoro tantas cosas,
tantas horas, tantos días,
y el susurro de tu boca
cuando respiras...
y tu aroma de fruta madura,

y tu aroma de fruta madura...
y tu aroma de fruta madura...
y tu aroma de fruta madura...
y tu aroma de fruta madura...


(subir)

 

Luis Salvador Gaviota

Deseos locos de volar,
no acostumbrabas a saltar de golpe.
Hoy lo difícil no es soñar,
sino encontrar un sueño
que se centre en los demás,
las alas son tan torpes.

Y hay que dar respuesta a cada hombre,
arrojar el lastre del temor,
y subir, subir no hacia las cumbres de oro
sino hacia los valles del Amor,
sino hacia los valles del Amor.

Deseos locos de volar,
ni tan siquiera calculas la altura.
A nadie le parece mal,
pero a la hora de apostar
nos dicen que tu fe
roza con la locura.

Y hay que dar respuesta a cada hombre.....

De sol a sol,
buscando siempre algo más,
siguiendo la estela,
ansias de libertad.
Alguien verá que vuelas
y la Bandada no dirá nada en tu favor.

Has de estar solo,
caer muy hondo,
hasta que un día
unas tus alas con las de Dios,
con las de Dios,
con las de Dios (BIS)

(subir)

 

¿Quién?

¿Quién escucha a Quién cuando hay silencio?
¿Quién empuja a Quién, si uno no anda?
¿Quién recibe más al darse un beso?
¿Quién nos puede dar lo que nos falta?.

¿Quién enseña a Quién a ser sincero?
¿Quién se acerca a Quién nos da la espalda?
¿Quién cuida de aquello que no es nuestro?
¿Quién devuelve a Quién la confianza?.

¿Quién libera a Quién del sufrimiento?
¿Quién acoge a Quién en esta casa?
¿Quién llena de luz cada momento?
¿Quién le da sentido a la Palabra?.

¿Quién pinta de azul el Universo?
¿Quién con su paciencia nos abraza?
¿Quién quiere sumarse a lo pequeño?
¿Quién mantiene intacta la Esperanza?.

¿Quién está más próximo a lo eterno:
el que pisa firme o el que no alcanza?
¿Quién se adentra al barrio más incierto
y tiende una mano a sus “crianzas”?.

¿Quién elige a Quién de compañero?
¿Quién sostiene a Quién no tiene nada?
¿Quién se siente unido a lo imperfecto?
¿Quién no necesita de unas alas?.

¿Quién libera a Quién del sufrimiento?
¿Quién acoge a Quién en esta casa?
¿Quién llena de luz cada momento?
¿Quién le da sentido a la Palabra?.

¿Quién pinta de azul el Universo?
¿Quién con su paciencia nos abraza?
¿Quién quiere sumarse a lo pequeño?
¿Quién mantiene intacta la Esperanza

(subir)

 

20 años

Me despierto sonriendo al nuevo día,
imaginando la felicidad,
me cuesta abandonar mis blandas perspectivas,
cambiar sueños por realidad.

Deduzco de la prisa algún pretexto,
¡ menudo soy yo para disculpar !
Tratándose de otro siempre estoy dispuesto;
y eso preocupa a mis papás.

- ¿Es que no piensas en tu porvenir?
Me dicen con gran seriedad
Todo está bien, pero ahora debes escuchar.
Nada es tan fácil como tú lo ves;
de nadie te puedes fiar;
son 20 años va siendo hora de cambiar.

- Y canta, reza y ama cuando tengas tiempo,
pero no te olvides nunca ni en ningún momento,
que la vida es un combate que debes ganar,
y aunque no te guste ...tendrás que luchar.

Me lleno las horas con excusas para no encontrarme
y vivo a gusto del consumidor.
- Mira que cara, tienes que cuidarte,
la cuerda se rompe y ya no hay solución.

- Por eso canta, reza y ama cuando tengas tiempo,
pero no te olvides nunca ni en ningún momento,
que la vida es un combate que debes ganar,
y aunque no te guste,
y aunque no te guste,
y aunque no te guste tendrás que luchar.

Tal vez, también yo:
-Soy un maldito burgués.

(subir)

 

Mi guitarra

Mi guitarra busca el roce de mis dedos,
se estremece bajo el tacto de la piel
y se entrega suavemente a mis deseos,
con sonidos que jamás imaginé.

Mi guitarra sabe el nombre de mis sueños,
los que llegan de repente y sin querer,
y conoce cada palmo de mi cuerpo
y se esfuerza por llegarme a comprender.

Mi guitarra es media vida,
es el punto de partida,
es madera que se niega a envejecer.

Mi guitarra me apellida
y aunque yo no se lo pida,
mi guitarra es tantas noches mi mujer.

Mi guitarra se preocupa por lo ajeno,
se enamora de lo que apenas se ve,
y me enreda fácilmente en sus arpegios
y me canta desde el fondo de su ser.

Mi guitarra es cada herida,
cada historia compartida,
cada nota que dibujo en el papel.

Mi guitarra es acogida y te da la bienvenida,
y me alienta, y acompaña,
y se hace fiel.

Mi guitarra es media vida,
es el punto de partida,
es madera que se niega a envejecer.

Mi guitarra me apellida
y aunque yo no se lo pida
mi guitarra es tantas noches mi mujer.

(subir)

 

Gente que te vio nacer

El tipo de la tienda de la luz,
la loca de los cantos prisioneros,
el par de motoristas del Dinasty Express
(el restaurante chino de mis sueños).

El borrachín que un día fue albañil
y hoy recorre los bares con su perro,
los que se desesperan esperando “el bus”,
la insufrible vecina del primero.

Gente que te vio nacer;
Gente que recuerda otros inviernos;
Gente que se siente bien;
Gente que ha encontrado aquí su hueco.

La abuela dedicada en su vejez
a acompañar al nieto hasta el colegio,
los que pintan “graffitis” en el “descampao”
a fuerza de “litrona” y descontento.

El eterno artesano en su taller,
Benigno el desconfiado zapatero,
un grupo de muchachas que estudian inglés,
un “jubilao” que observa a unos obreros.

Gente que te vio nacer;
Gente que recuerda otros inviernos;
Gente que se siente bien;
Gente que ha encontrado aquí su hueco.

Gente que te vio nacer;
Gente que ha llegado de otros pueblos;
Gente que se siente bien;
Gente de mi calle a los que quiero.

(subir)

 

Vida, sangre y sueños

Francamente no sé de mi historia los años,
que si bien no maté pude hacer mucho daño.
No sólo mata el que tiene puñal,
se es asesino, también se es mortal,
cuando robamos, cuando no damos
Vida, Sangre y Sueños.

Igualmente juzgué de lo ajeno lo malo,
pero en mí no encontré tan siquiera un pecado.
Es tan amarga la propia maldad,
que nos asusta mirarle a la faz,
cuando no damos, cuando robamos,
Vida, Sangre y Sueños.

Si soy soldado dejaré en tierra
mi rifle por amor.
Si soy letrado haré sentencias
sólo a mi corazón;

pero si no sé quién soy,
si en estos años
me he vuelto un extraño
y ya no reconozco mi voz…

¿Cómo cantar?
¿Cómo pedir perdón?
¿Cómo entregar
Vida, Sangre y Sueños?

(subir)

 

En mi oficina

Después de haberte buscado
sin descanso parte de mi vida.
Después de haber recorrido muchas millas.
Después de haber desechado
mil proyectos, mil alternativas...
te encontré sentada en mi oficina.

Después de dar por supuesto
que la suerte suele ser esquiva.
Después de estar dispuesto a la rutina.
Después de tantas canciones,
tantos ritmos, tantas melodías,
te encontré sentada en mi oficina.

Cuánta luz, cuánto color,
cuánta sed, cuánto sabor,
cuánta maravilla.
Cuánta luz, cuánto color,
cuánta sed, cuánto sabor,
en mi oficina. (BIS)

Después de haberte soñado
fugazmente entre mis fantasías.
Después de haber anclado en cien bahías.
Después de tantas ciudades,
tantos puertos, tantas travesías...
te encontré sentada en mi oficina.

Después de dar por supuesto....
... te encontré sentada en mi oficina.

Cuánta luz, cuánto color,
cuánta sed, cuánto sabor,
cuánta maravilla.
Cuánta luz, cuánto color,
cuánta sed, cuánto sabor,
en mi oficina. (BIS)

(subir)

 

Sólo tu boca

Al borde de un nuevo siglo,
seguro de la derrota,
mi beso desesperado busca tu boca.

Y apenas sin inmutarte
te vistes de mariposa
con alas de porcelana como una diosa.

En nuestro firmamento hay tantas cosas,
pero mi beso quiere sólo tu boca. (BIS)

Sólo tu boca, sólo tu boca,
sólo tu boca.
Sólo tu boca, sólo tu boca,
sólo tu boca.

No hay nada que no consiga,
no hay nadie que se interponga,
pero no alcanzo a rozarte, ni a ser tu sombra.

Y en medio de esta locura,
en el centro de esta historia,
la savia que necesito sabe a tu boca.

En nuestro firmamento hay tantas cosas,
pero mi beso quiere sólo tu boca. (BIS)

Sólo tu boca, sólo tu boca,
sólo tu boca.
Sólo tu boca, sólo tu boca,
sólo tu boca.

(subir)

Agradecimientos  -  Libro de Visitas  -  Contactar

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